jueves, junio 14, 2007

TRASTORNO DE DÉFICIT DE ATENCIÓN HIPOACTIVO



Estos niños se muestran frecuentemente cansados, se aburren con facilidad cuando tienen que leer y lo les interesa mucho lo que están leyendo. Podríamos decir que “viven en la luna”, ensimismados. Pueden mostrar dificultades para completar tareas que se les asigna en la escuela o en la casa, no muestran interés por esos encargos que se le hace, pueden mostrar conductas de evasión mintiendo sobre los deberes, dejarse la agenda en clase… aparecen como personas desorganizadas.
En las aulas o en las casas no destacan por sus travesuras o su inquietud, parecen no manifestarse, no comprender o, en ocasiones, no querer participar de lo que hay a su alrededor. Niños, ante los cuales los padres deben estar atentos, porque su pasividad puede esconder algún problema que requiera de ayuda médica.

Los niños hipoactivos pueden pasar desapercibidos por que en la actualidad encontrar niños tranquilos no es frecuente y a todos nos gusta tener en casa o en clase personas poco revoltosas.

Es necesario diferenciar si la hipoactividad es adquirida, es decir, el niño que poco a poco disminuye su nivel de actividad, porque puede esconder otras causas que habría que diagnosticar, o es una hipoactividad que arrastra desde hace mucho tiempo. Parece que se muestra con mayor medida en las niñas.

Se debe evaluar la audición, visión, nivel cognitivo, condición neurológica integral, además, de evaluación pediátrica general. Si el diagnóstico final es un déficit atencional inactivo o hipoactivo, se debe plantear una prueba terapéutica con metilfenidato. Además, de corregir aquellos otros factores que de esta condición pudieran presentarse.